sábado, 13 de octubre de 2012
Días en los que reina la noche.
Sonido de las agujas de un reloj. Algún que otro silbido de pájaros solitarios a través de la ventana. La perezosa pero continua marcha de los rayos del Sol. Un silencio que por momentos ensordece. Una silla que forma ya, parte de mi cuerpo. Todo quieto, todo muerto. Aire gélido que entorpece mis dedos. Implosiones frenadas justo antes de ser exteriorizadas. Desorden "lógico". Millones de posibilidades que no convencen. Procesos vitales quedan de lado, ya no es tan importante eso de respirar ni los latidos del corazón. Ganas de nada, ganas de todo.
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